domingo, 21 de diciembre de 2008

¡LAS INTERROGANTES ALREDEDOR DEL TRABAJO SOCIAL!

Alrededor del trabajo social siempre han estado presentes variadas disyuntivas e interrogantes, como por ejemplo ¿es el trabajo social una disciplina o una profesión? ¿Trabajo social cosa de mujeres? ¿Es el trabajo social una buena opción de vida? ¿Recobrara el trabajo social el prestigio perdido? Estas son las interrogantes que variados trabajadores sociales han intentado responder, entregando sus conocimientos y argumentos, a través de libros, coloquios, congresos y discusiones, es así como al intentar buscar una respuesta de si el trabajo social es una disciplina o una profesión, llego a la conclusión de que el trabajo social es ambas cosas, una profesión pues tiene segmentos laborales, una finalidad determinada, mantiene un dialogo constante con las ciencias sociales, además de considerar expresiones de realización de si, historias de identificaciones subjetivas y la expresión de valores de orden ético con significaciones culturales. Y además es una disciplina, pues es considerada una ciencia social que produce conocimientos científicos. El trabajo social como profesión se basa en la intervención en familias, con jóvenes y mujeres, realizando cambios, transformaciones y acondicionamientos. El trabajo social también es un oficio, basado en la creación.
El tema de la disciplina en el trabajo social siempre estará en tensión, por ejemplo CELATS indica que “el conocimiento que tienen los trabajadores sociales de su intervención cotidiana, no es conocimiento científico, este debe ser sometido a reglas científicas de manera tal que el trabajo social sea disciplina”. Es así como la interrogante ligada al tema de la profesionalización y la disciplina alrededor del trabajo social, siempre estará en pugna, variados serán los autores de Latinoamérica y el mundo que entregaran su opinión al respecto, pero la respuesta que creamos sea verdad estará juzgada por la opinión personal y subjetiva, en este caso particular, la verdad alrededor de aquella disyuntiva es pues, que el trabajo social es disciplina, profesión y oficio, además de ser una trilogía coexistente entre arte, tecnología y ciencia.

Además debo agregar que el trabajo social se hace en la práctica, no hay trabajador social sin acción social, no se hace un trabajador social sin práctica, pues desde las prácticas se puede interpelar a las ciencias sociales. Los trabajadores sociales construyen desde la acción.
Palabras de Cecilia Aguayo son “los trabajadores sociales valen la pena, porque creemos en la igualdad, hombres y mujeres de palabra. Los trabajadores sociales son los que están día a día. El concepto de intervención es mucho más potente a través del lenguaje. El trabajo social es la profesión y disciplina silenciada de las ciencias sociales”.
Con estas palabras damos pie a otra interrogante, ¿trabajo social cosa de mujeres? Como bien dice la docente, el trabajo social consta con hombres y mujeres, a pesar de que la mujer se incline mas por la elección de la profesión, esta es una profesión importante que necesita de ambos sexos para su continuación.
Un número de personas cree que el hecho de que el trabajo social haya sido en primera instancia cosa de mujeres, le entrega a la profesión una cualidad quizás más baja que una profesión como derecho, donde se inclinan o inclinaba una mayor cantidad de varones. Creamos o no nuestro país sigue siendo un país machista, en donde los trabajos de mujeres tienen menor remuneración y prestigio que el de los hombres.
La mujer siempre ha estado en búsqueda de su aceptación total, en un comienzo, estas se inclinaron por trabajos más bien caritativas, que con el pasar del tiempo fueron adquiriendo un carácter más bien profesional y disciplinario, trabajos relacionados con enfermería, docencia, servicio social, etc.
En los tiempos de la revolución industrial la mujer estaba en casa y no podía trabajar fuera de ella, pero ya en la modernidad las mujeres acceden a trabajos que prolongan su rol femenino. Estudios realizados en los años ’50, muestran que ha aumentado la cantidad de mujeres con trabajos remunerados, pero aun son actividades de servicio y de baja remuneración. Las diferencias entre hombres y mujeres, estuvieron y aun están presentes, existe un factor estructurante en las relaciones de producción y en la división del trabajo.
Las diferencias de género derivan de aspectos psico- socio- culturales, asignados por el medio social y las diferencias de sexo de características anato mofisiológicas.
La perspectiva de género significa ver hombres y mujeres, con historia, intereses, necesidades, tanto comunes, como diferentes.
“La disputa de las mujeres por un lugar de mayor reconocimiento y poder puede ser relacionada con la lucha que están llevando adelante los profesionales del Trabajo Social para que la profesión alcance un lugar de mayor prestigio y reconocimiento social” Alicia Genolet, Carmen Lera, María Cristina Gelsi, Silvana Musso, Zunilda Schoenfeld. La profesión de Trabajo Social ¿cosa de mujeres? Universidad Nacional de entre ríos facultad de trabajo social. Editorial Buenos Aires. 2005. 46 p.
Para concluir, debo responder las interrogantes según mi propia perspectiva del trabajo social, en primer lugar este último es una profesión y una disciplina, no es un trabajo de mujer, es una profesión que abarca distintas áreas con un gran campo ocupacional, donde tanto mujeres como hombres pueden desempeñarse. Es verdad que el trabajo social ha perdido prestigio con el pasar de los años y en mayor auge después de dictadura, pero sigue siendo una muy buena opción de vida y el objetivo de los actuales y futuros trabajadores sociales, además de los interesados en las ciencias sociales, es recobrar el prestigio perdido tanto del trabajo social como de otras áreas de las ciencias sociales. El prestigio perdido se recobrara solo cuando los mismos trabajadores sociales se den cuenta del hermoso trabajo que desempeñan y de la importancia que tiene el trabajo social en chile y el mundo, si el mundo no nota su importancia es un desafío para nosotros hacerla notar, es por ello que los desafíos para el bicentenario y los próximos años, es recuperar el pasado, vivir el presente, proyectando en el futuro las nuevas y buenas ideas que pueden ir surgiendo de las nueves mentes interesadas de estar al servicio social de la gente que lo necesita.

Bibliografia:
- Alicia Genolet, Carmen Lera, María Cristina Gelsi, Silvana Musso, Zunilda Schoenfeld. La profesión de Trabajo Social ¿cosa de mujeres? Universidad Nacional de entre ríos facultad de trabajo social. Editorial Buenos Aires. 2005. Cap. I y II.
- Apuntes Trabajo Social I. Docente Cecilia Aguayo. 2008.