Filantropía significa "amor a la humanidad". En general, la filantropía es el amor al género humano y todo lo que a la humanidad respecta, particularmente, en su forma positiva y constructiva, expresado en la ayuda a los demás sin que necesariamente se requiera de un intercambio o interés alguno en una respuesta.Los esfuerzos filantrópicos son realizados por parte de individuos o por grupos de individuos organizados.
Los donativos a organizaciones humanitarias, personas, comunidades, o trabajando para ayudar a los demás, directamente o a través de organizaciones no gubernamentales con fines no lucrativos, así como lo es el trabajo de voluntario para apoyar instituciones que tienen el propósito específico de ayudar a los seres vivos y mejorar sus vidas, son considerados actos filantrópicos.
Estos actos se podían observar en el trabajo de las primeras visitadoras sociales, aquellas mujeres en su mayoría aristócratas que realizaban esta labor sin fines lucrativos, ni esperando beneficio alguno de sus acciones, podríamos pensar que sus actos fueron reflejo del ocio, del tiempo libre que les dejaba el pasar de los días.
Es por ello la analogía que realizo entre la filantropía y el servicio social, pues el segundo estaba motivado esencialmente por el primero, si no hubiese existido aquel “amor a la humanidad” el servicio social no habría nacido, no habría crecido y no tendría el legado que hoy tiene, sobre todo para nosotros, trabajadores sociales y futuros trabajadores sociales.
Illanes nos habla de una “necesidad política del genero femenino en tiempo de crisis, con el fin de restablecer los lazos” (Illanes, año 2006, p.20). Se que muchas veces intentamos alejar la idea de que el trabajo social esta ligado con las mujeres, pero a la vez no podemos olvidar que fueron estas las fundadoras del servicio social.
El género femenino con el pasar del tiempo ha ido generando lazos políticos, culturales y laborales, no en la misma dimensión que se puede observar en los hombres, pero desde principios de siglo ya podemos notar como las mujeres comienzan a adquirir campos laborales, en este caso comienzan por ancho camino a través del servicio social.
“avanzaban por el campo de batalla a pacificar las iras provocadas por la miseria y la represión. Se trataba de un momento histórico decisivo, cuando la conquista y la organización social por las armas no bastaban; era necesaria la fundación de una nueva hegemonía cultural” (Illanes, año 2006, p.26). Efectivamente la inserción de las mujeres en la vida política y social, quizás no fue tan casualidad como nosotros creemos, en este caso en particular la participación que tuvieron las mujeres visitadoras sociales, era algo necesario para el país, era la única forma de apaciguar los ánimos y comenzar a luchar por los derechos de los trabajadores y el pueblo.
El trabajo que realizaron las visitadoras sociales con los obreros fue verdadero, ya no se trataba de un grupo de mujeres adineradas que no sabían que hacer con su tiempo, sino mas bien se logro consolidar una confianza con los obreros y su familia, desde el suave carácter femenino, se pretendía alcanzar hasta el corazón y el vientre del pueblo.
Según Illanes en las visitadores sociales, podemos apreciar que su participación política fue muy importante, estratégica y decisiva, considerando su intervención directa sobre los sectores populares, en vista de su incorporación y adaptación al sistema establecido, debemos ser capaces de conocer sobre los principios del servicio social, sobre las mujeres y su rol político, social y cultural y sobre el actuar indicado y preciso que tuvieron las mujeres con tiempo y espacio en aquellos años, donde era necesario tener el apoyo de algún grupo que luchara en pro del pueblo, sus derechos e ideales.
“las mujeres visitadoras podían ser los ángeles mediadores que podrían lograr el milagro de atraer los revolucionarios a su amparo. Era el sueño, la utopía de una sociedad feliz que albergaban aquellos que deseaban conservar un mundo que, con temor, les despertaba con pesadillas de desmoronamiento”.
Y verdaderos ángeles lograron ser las visitadoras sociales. Un objetivo hermoso que podríamos incluir e intentar lograr en el trabajo social.
Por otra parte, la caridad, consiste en el amor desinteresado hacia los demás; derivados de este sentido, la caridad es la práctica organizada de la prestación de auxilio a los más necesitados; Valor moral que faculta al ser humano a ayudar a otros sin esperar nada a cambio.
Quizás el amor a la humanidad antes descrito, que se lleva a cabo a través de organizaciones no gubernamentales con fines no lucrativos, ya no es parte del presente. El trabajo social sigue con los pilares del servicio social, pero la ayuda, con los años se profesionalizo, generando así dejar de ser una ayuda que no recibe beneficios monetarios, tampoco se trata lucrar la ayuda realizada, pero el trabajo ya no es solo por amor a la humanidad. Es por ello la analogía que realizo en este caso, entre el trabajo social y la caridad. Los aspectos fundamentales del servicio social aún se conservan en la actualidad, pero con otras connotaciones, como responsabilidad, compromiso ético, utopía y moral.
La caridad puede ser parte del ser humano, como una cualidad innata, pero para los trabajadores sociales esta cualidad que debemos tener, la debemos fundir con la profesión de tal forma de que la ayuda que entreguemos este guiada por los conocimientos que no entrega la teoria y la práctica, es un desafio para nosotros poder ser caritativos, sin caer en el asistencialismo, sino que ser profesionales que brinden ayuda y creen politicas sociales que trasciendan en el tiempo.
Weber demuestra que el trabajo es el medio de salvación. La salvación esta dada por la labor profesional en el mundo. “El trabajo en el mundo obliga a cada persona a cumplir sus deberes y por ende viene a convertirse para él en profesión”. Entendiendo esto, podríamos creer que la elección por el trabajo social como profesión, podría deberse a la necesidad que tenemos los seres humanos de ser salvados en este mundo y a su vez a la necesidad de sentirnos útiles, además del amor desinteresado hacia los demás que existe. A pesar de que en la actualidad los trabajadores sociales reciben remuneración, esta es baja, por lo que la caridad siempre tiene y tendrá que estar presente en nosotros, tal y como la filantropía fue amiga del servicio social. Además esta es necesaria para realizar una labor profesional eficaz, donde la intervención, la acción social y la entrega sean totales y completas, de esta forma la lucha diaria tendrá recompensas que no siempre se verán reflejadas en nosotros, pero creo que una sonrisa muchas veces será capaz de entregar satisfacción.
Terminando con esta reflexión solo queda una pregunta ¿es el servicio social solo asistencialismo? El hablar sobre asistencialismo genera discusión, pues este por muchos no es considerado una buena forma de ayuda, pues creen que se trata solo de un tipo de “parche” de los problemas, sin entregar beneficios que intenten cambiar la situación, sino más bien entregando una ayuda en un momento especifico, que muchas veces no será trascendental. Y por otra parte tenemos la postura que esta a “favor” del asistencialismo, pero en casos específicos, por ejemplo si vamos a África no podemos en un principio pensar en entregar educación, sino mas bien debemos enfrentar el problema de la alimentación, entregar alimento es considerado un tipo de asistencialismo, pero en aquel caso, esta ayuda es la primera piedra que pondremos para comenzar a edificar proyectos a largo plazo, lo primero es lo primero y para lograr suplir las necesidades de los hombres y mujeres, lo primero que tenemos que hacer, es satisfacer las necesidades fisiológicas.
El tema del asistencialismo, es algo interesante a tratar, pero ese tema, tendrá que ser dueño de otro artículo.
Bibliografía:
· http://es.wikipedia.org/
· Illanes., (2006) Cuerpo y Sangre de la Política. La construcción histórica de las visitadoras sociales (1887- 1940) Editorial LOM. Stgo.Apuntes Cátedra Trabajo Social I. Docente Cecilia Aguayo. 1° semestre 2008.